A día de hoy 9 de junio Colombia tiene 40.719 casos confirmados de covid-19, 1.308 muertes y 16.427 recuperados, por ello, las personas que batallan día a día contra la pandemia se han pronunciado a una voz e indican que las medidas que el Gobierno de Iván Duque ha tomado no han sido las mejores en la prevención de esta enfermedad originada en China.

Román Vega es profesor de Salud pública de la universidad Javeriana y ha indicado que el actuar del Gobierno ha sido a destiempo para prevenir el ingreso del virus al terrirorio colombiano.

“Entre sus fallas están el lento proceso de cierre de aeropuertos internacionales, de fronteras con países con alta incidencia del virus, como Ecuador, Brasil y Perú, la carencia de medidas rigurosas para la cuarentena de pasajeros y la tardía aplicación del aislamiento social preventivo y obligatorio. Ello porque desde finales de enero la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la alerta internacional, la elevó a muy alta a principios de febrero y entró en estado de pandemia a comienzos de marzo”, asevera el docente sobre los protocolos establecidos por el Gobierno.

Así mismo, el expresidente de la Asociación Colombiana de Salud Pública, Hernando Nieto, indicó que el cierre de aeropuertos se dio demasiado tarde, cuando ya el virus había entrado al país.

 

Sobre las flexibilizaciones de la cuarentena: en este tema opinó el ex-ministro de Salud, Gabriel Riveros, indicando que hasta que no se tenga un mayor control de la enfermedad en el país, la permisividad debe ser mínima: “las flexibilizaciones deben ser las mínimas, razonadas científicamente y ejercidas con estricto control sin reducción de medidas de protección personal y distanciamiento físico”. 

Las proyecciones sobre la pandemia: Mario Hernández, coordinador del doctorado de Salud Pública de la universidad Nacional expresó que los modelos que se usaron para establecer medidas con respecto al posible impacto de la enfermedad en el momento en que ingresara al país fueron demasiado sencillos y no se tomaron en cuenta puntos como movilidad y dinámica de la enfermedad; para Hernández la respuesta del Estado comenzó muy tarde y “se está haciendo de manera improvisada”.

A ese argumento el profesor Román Vega agrega que no se tuvieron en cuenta otros puntos como contextos y realidades socioeconómicas y culturales del país: “Son modos matemáticos y estadísticos que solo sirven de guía. Pero no pueden representar claramente la realidad”.

Siguiente etapa: sobre lo que se viene para el país una vez sea levantada la cuarentena obligatoria preventiva el infectólogo Carlos Álvarez opinó que la población deberá acostumbrarse a convivir con la enfermedad hasta que se encuentre una vacuna: “La realidad es que mientras no exista un tratamiento eficaz y una vacuna, tenemos que retomar nuestras actividades adaptadas a una nueva forma de relacionarnos por los próximos meses”.

A  esta posición se suma el ex-ministro Riveros indicando que el reto más grande será que las personas respeten  las medidas de autocuidado, ya conocidas pero que se ven amenazadas por el relajamiento de la cuarentena; Mario Hernández indica también: “se vienen, ahora sí, la expansión del contagio y la expresión de las desigualdades acumuladas. Me preocupa toda el área rural, pueblos indígenas, negros y campesinos. Y en las ciudades, la fuerte presión sobre los servicios. Tocará hacer cuarentenas parciales y temporales”.