Luego del asesinato del joven Juan Carlos Gálvez, de 27 años, el pasado sábado, muchas voces empezaron a alzarse, entre ellas la de la polémica senadora del partido Centro Democrático, María Fernanda Cabal. La congresista respondió a un trino de la alcaldesa de la capital del país, Claudia López, y pidió que se legalizara en la ciudad el porte de armas.

De inmediato Twitter se polarizó y dividió opiniones, por un lado estaban quienes apoyaban la sugerencia de Cabal, y en la orilla contraria quienes se mostraban como detractores. “Que ganas de darle un calvazo a esta señora”, disparaba un usuario; “estoy 100 % de acuerdo”, comentaba otro a favor de la funcionaria; y hubo quienes atacaron a López: “Totalmente de acuerdo, senadora Cabal, la gente se va a tener que armar porque esa alcaldesa está poniendo la gente de bien a merced del delincuente”.

Al menos por un momento ambos sectores estuvieron de acuerdo en algo: exigir justicia para la familia de Juan Carlos y que el peso de la ley caiga sobre los supuestos responsables que la Policía de Bogotá capturó momentos después del crimen.