Foto: Toque Sports. Piden mejores condiciones de salud, derechos laborales, calendario de partidos y derechos de TV.

Fin de semana agitado en el fútbol colombiano, donde los jugadores de distintos equipos de Primera y Segunda División, mostraron su inconformidad con la Dimayor e iniciaron una protesta exigiendo mejoras laborales.

Todo, inició a través de redes sociales, donde los jugadores elevaron su queja creando la campaña #NosLaJugamos de ACOLFUTPRO o Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales pidiendo a la Dimayor y a la Federación Colombiana de Fútbol, mejorar algunos problemas como el calendario de competiciones, los horarios de los partidos, mayor protección en el trabajo, el apremio de moderar el régimen disciplinario, la minuta única de contrato de trabajo y resolver los problemas del campeonato femenino de fútbol, así como la discriminación y el acoso laboral que han merecido la condena generalizada del país.

Pero ante las quejas, la Dimayor, máximo ente del FPC, entregó una respuesta a través de comunicado de prensa afirmando que “El presidente de la DIMAYOR, Jorge Enrique Vélez se permite informar a la opinión pública que pondrá en conocimiento del Comité Disciplinario del Campeonato, los hechos irregulares ocurridos durante la fecha 15 de la Liga Aguila II-2019 y fecha 14 del Torneo Aguila II-2019, que interrumpieron el desarrollo normal de los partidos, y, de los cuales son responsables directos algunos jugadores, sobre quienes podrán recaer las consecuencias jurídicas y económicas correspondientes”.

La Dimayor, dio un no rotundo a las exigencias de los jugadores y se plantea sanciones, pues este sábado, en varios partidos del Torneo Águila los jugadores elevaron sus protestas: Barranquilla FC y Deportivo Pereira se sentaron en el gramado del Romelio Martínez los primeros segundos del compromiso; Valledupar FC y Bogotá FC se tiraron el balón de lado a lado; Tigres y Boyacá Chicó, partido que llevaba transmisión de televisión, hicieron lo mismo que en Barranquilla y  el canal Win Sports, vetó la protesta de los futbolistas mostrando en ese momento a los aficionados en la tribuna.